Ya
no se trató como los fenicios y romanos, y aun los gobiernos de España, de
aprovechar únicamente el cobre, sino de arrancar la pirita y llevarla a las fábricas
de productos químicos de Inglaterra, donde descomponiéndola podrían aprovechar
el azufre, el hierro y el cobre.
Tal
fue el desarrollo minero debido á la iniciativa de Deligny, que esta provincia
consiguió exportar desde el año de 1857 al de 68, las cantidades siguientes:
220.512 quintales de cobre fino en torales; 83.886 de cobre negro; 7.535.132 de
mineral cobrizo.
En
1859 un nuevo elemento de explotación viene á impulsar la riqueza minera de
esta provincia. El manganeso, que se presenta en muchos puntos de esta zona en
forma de bolsadas, es dado a conocer por el ingeniero Deligny. Los trabajos de
explotación obtienen beneficios, por cuanto los manganesos contienen de 70 á
85° de peróxido y están exentos de gangas calcáreas. A pesar de los
procedimientos de revivificación de este mineral empleados en las fábricas
extranjeras, concurren desde esa época con grandes cantidades á los mercados de
Inglaterra, Francia, Bélgica, y Alemania. Los felices resultados obtenidos por
la Sociedad Tharsis, estimularon sobremanera á los especuladores ingleses á
explotar nuevos filones en esta provincia.
El
movimiento minero es casi vertiginoso.
Buitrón
construye su ferrocarril; fórmense nuevas compañías, y las denuncias de ricos
criaderos hacen comprender las inmensas riquezas de este subsuelo; llamado por
los extranjeros la California del cobre.
¿Qué
es en tanto de Rio-Tinto?
En
manos de los gobiernos que se suceden como cuadros disolventes; imposibilitados
los ingenieros de dar desarrollo á la explotación que produce 809 millones de
reales al año, los cuales invierte en los trabajos; estado tan deplorable del
que debiera ser el primer establecimiento minero de España, y el convencimiento
universal de que la Administración no debe ser fabricante ni mercader; y por
otra parte, los apuros siempre crecientes del Tesoro público, decidieron al
gobierno á la venta de esas prodigiosas masas de piritas cúpricas, que, según
cálculo de los ingenieros, no se agotarán aun cuando se extraigan 500 mil toneladas
durante cuatrocientos años.
Apenas
han pasado las minas de Rio-Tinto á manos de los ingleses, cuando vemos
construir un ferrocarril que, arrancando del pie de los criaderos va a parar a
la mitad de la Ría, y dentro de muy pocos meses una nueva corriente de
exportación atraerá a este puerto de 300 a 400 buques más al año. Extraordinario
movimiento, que añade nueva vida á esta provincia, que cuenta en explotación
las siguientes minas de piritas. Distrito de Almonaster: San Miguel, La Concepción
y Monte Romero. En el de Zalamea: Buitrón, Poderosa, Peña del Hierro,
Chaparrito, Iberia, Tinto y Luvencia. En el del Alosno y Puebla: Tharsis, Lagunazo,
Lapilla, Vulcano, Prado Vicioso, Vuelta Falsa y Romanera. En el del Cerro y
Cortegana: San Telmo, Carpió, Poyatos y la Joya. En el de Calañas: La Zarza, La
Coronada y Sotiel, y además el distrito de Rio-Tinto que contiene los
criaderos más potentes de la provincia.
No
son, ciertamente, los 372 millones que ha percibido el Tesoro público por las
minas de Rio-Tinto el beneficio, es la vida que ha dado á esta provincia la
compañía inglesa que las ha comprado; vida que se hará sentir muy en breve con
la construcción del ferrocarril de Sevilla á Huelva, y con el de Laguncero a
Puerto Gelés, en la orilla derecha del rio Guadiana.
Y
aquí conviene defender á los mineros de esta provincia de la acusación que se
les dirige por la generalidad de las personas que se fijan en esta provincia;
acusación que consiste en por qué no se ultiman en el país el aprovechamiento
de los productos de las minas en totalidad, tales como el azufre y el hierro
de las piritas y el oxígeno de los manganesos.
CONTINUARÁ…
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