jueves, 15 de noviembre de 2012

EL JARDÍN INGLÉS DE MISS GRAY EN THARSIS (HUELVA)



El 23 de Septiembre del año pasado comentábamos en la entrada del blog de aquella fecha, sobre la visita de quien quería escribir sobre la casa de Huéspedes de Tharsis y la “señorita”. Os dejamos la introducción y la metodología del artículo en cuestión, publicado en esta interesante revista. El artículo completo y las fotos que le acompañan pueden verlo a partir de la página Nº 15 entrando aquí.

Los autores nos envían la siguiente noticia de última hora relacionada con el tema:
Hemos detectado una planta enigmática muy interesante en el Pueblo Nuevo. Necesitamos hacer fotos de su floración y fructificación para remitir a expertos de flora mundial (no tenemos ni idea de la familia botánica a la que pertenece ni de qué continente es (Asia, África, América). Su fenología floral creo que es de primavera. Queremos sacar otro artículo con este descubrimiento tan interesante para la flora ornamental española.
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EL JARDÍN INGLÉS DE MISS GRAY EN THARSIS (HUELVA)

Enrique SÁNCHEZ GULLÓN* & Juan GARCÍA DE LOMAS**

INTRODUCCIÓN

La Huelva británica abarca desde el año 1866, con la construcción de la vía férrea y compra de las minas de Tharsis, hasta la venta de las minas de Rio Tinto en 1954. El auge de la actividad minera en la provincia propició la construcción de infraestructuras básicas para esta explotación,  como núcleos residenciales, vías férreas, embarcaderos

de mineral, etc., así como zonas ajardinadas (González Vilches, 1981). Esta nota se centra en el espacio cultural del jardín de la “Guest House” (Casa de Huéspedes) del Pueblo Nuevo de Tharsis, que perfila un estudio más profundo de este paisaje humanizado británico (Sánchez Gullón, 2006). Con esta nota, se reivindica la conservación de su jardinería, y en especial, se recupera la memoria de Miss Gray, artífice cuidadora de estas instalaciones hasta 1988.

METODOLOGÍA

Se ha catalogado la flora ornamental presente en la Casa de Huéspedes del Pueblo Nuevo de Tharsis. Para la determinación de las especies se ha seguido básicamente a Guillot (2009), Guillot & al. (2009), y “Flora ornamental española” (Sánchez de Lorenzo (Coor.) 2000-2010). Se complementa este estudio con información suministrada por varias entrevistas a personas que conocieron directamente a Miss Gray, que han reportado documentación gráfica e información sobre su vida en Tharsis.

jueves, 8 de noviembre de 2012

LAS MINAS DE LA PROVINCIA DE HUELVA. (1875) Y 3ª


En Inglaterra, donde principalmente van estos productos, se fabrican con las piritas, en primer lugar, ácido sulfúrico, que, con la sal común, forman el sul­fato sódico, producto intermedio para obtener princi­palmente el carbonato sódico ó barrilla artificial. Con el tiempo se podrá hacer una pequeña parte de esto aquí; pero para la fabricación, el peso del carbón nece­sario es mayor que el de las piritas, y por consiguien­te se llevan las piritas donde está el carbón.

Las barrillas obtienen colocación  inmediata en aquel país eminentemente industrial y poblado, y aquí tendríamos que buscar mercado en países extraños; por otra parte, en esta fabricación hay un producto acce­sorio, que es el ácido clorhídrico, que juntos con los manganesos, se preparan los hipocloritos que encuen­tran en los mercados ingleses consumo para el blan­queo de los tejidos que, como es sabido, surten la ma­yor parte de los mercados del mundo.

Esas industrias, encadenadas las unas á las otras, no pueden traerse á esta provincia, aun cuando, y este es el general error, contenga las primeras materias indicadas necesarias para algunas de ellas.

Mas no porque no se ultime en el país el aprove­chamiento de los productos de estas ricas minas deja de ser muy halagüeño el porvenir de la provincia, que está llamada á ser una de las más florecientes de Es­paña, y el puerto de Huelva uno de los más concurri­dos de buques, como lo revela que las Compañías ex­tranjeras, en cambio del mineral que se llevan, deja­rán en breve sobre 100 millones de reales al año  solo en sueldos y jornales. ¡Cien millones! que se esparcen por toda la provincia, fomentando las industrias, el comercio y la agricultura. Huelva, aquel puerto soli­tario y casi desconocido en España, que veía única­mente lanchas de pescadores en sus aguas y alguno que otro laúd que hacia el cabotaje, ha tenido el año pasado un movimiento de 400 buques, que han traído mercancías bastantes para producir al Tesoro, por la renta de Aduanas, 1.502.451 pesetas, y á llevarse mi­nerales que han creado en Inglaterra valores que ex­ceden de 100 millones, dando impulso á las fábricas de productos químicos, que no solamente encuentran en las piritas 2,50 por 100 de cobre, 48 por 100 de azufre y una cantidad considerable de hierre; sino que últi­mamente extraen también una cantidad de plata.

Al examinar esos datos, al reflexionar el movimien­to minero de esta provincia, al ver el valor que toma la propiedad, signo cierto de progreso y bienestar, a ver la agricultura desarrollarse con la exportación de frutas y particularmente de vinos, al considerar que tan pronto como esté terminada la carretera de Extre­madura, Huelva será el puerto natural de esas riquí­simas provincias agrícolas, y con el ferrocarril que enlace el puerto con Sevilla, entrará Huelva en la vida mercantil de España, no podemos menos de exclamar poseídos de patriótico entusiasmo: ¡Loor á los prime­ros, modestísimos mineros españoles que, allá por el año de 1845, dieron á conocer á propios y á extraños el riquísimo maravilloso subsuelo de esta zona meta­lífera! ¡Loor al ingeniero que, más afortunado que el sueco Wolters, ha dejado el sello de su inteligencia en esta provincia, y las huellas imperecederas de su acti­vidad y perseverancia!

Empero, en medio del regocijo que causa ver á un pueblo alejado de las salvajes luchas fratricidas entre­gado al trabajo, pueblo que no contento con la explo­tación de las piritas y de los manganesos, se siente agitar con la idea de encontrar nuevos elementos de riqueza en los cobaltos, el plomo, el hierro magnético y los sulfuros de antimonio, y sobre todo en la explo­tación de los 25 millones de toneladas de silicato doble de hierro y alúmina, que representan las escorias de­jadas por fenicios y romanos, una duda asalta á nues­tro espíritu.

En explotación todas las minas de piritas, ¿tendrán colocación en los mercados? ¿Sobrevendrá una terrible crisis?

El mercado pide de 700 á 800.000 toneladas de pi­rita al año: ¿cuántas exportará la provincia?

En primer lugar, nos decimos, el mercado pide de 50 á 60.000 toneladas más cada año por el desarrollo de las fábricas de ácido sulfúrico y abonos artificiales; en segundo lugar, los Estados Unidos ofrecen un nuevo mercado, y finalmente las minas de Santo Domin­go, que acuden con sus piritas al mercado inglés, dentro de ocho años quedarán apuradas, siendo entonces Huelva dueña del mercado.

Podrán, sin embargo, venir días de prueba, pues la competencia de las minas entre si, podría crear graves conflictos y aun tal vez quiebras ruinosas.

¿Cómo evitarlo?

¿No se han explotado estas minas por medio de la asociación? Mediante esa asociación, ¿no cuentan hoy las compañías con un capital de 1.000 millones? Pues aplíquese ese mismo principio. Mediante la fusión de Rio-Tinto y Tharsis, y la compra, bajo la forma más conveniente, del resto de las minas, podrían conjurar­se esos días de conflicto y asegurar la suerte de los cuantiosos capitales invertidos, y el bienestar de esta provincia.

¡Quién sabe! Tal vez esa idea soltada en este mo­destísimo trabajo, hecho á vuela pluma, encuentre acogida entre los mineros y dé con el tiempo un útil resultado.

El dátil, arrojado al azar en el desierto, suele con­vertirse en la esplendida palmera del oasis, bajo cuya copa se cobija la cansada caravana.

 Fernando de Antón. (Gaceta industrial).

Huelva, Mayo de 1875

 

 

 

jueves, 1 de noviembre de 2012

LAS MINAS DE LA PROVINCIA DE HUELVA. (1875) 2ª Parte


Ya no se trató como los fenicios y romanos, y aun los gobiernos de España, de aprovechar únicamente el cobre, sino de arrancar la pirita y llevarla a las fá­bricas de productos químicos de Inglaterra, donde descomponiéndola podrían aprovechar el azufre, el hierro y el cobre.

Tal fue el desarrollo minero debido á la iniciativa de Deligny, que esta provincia consiguió exportar desde el año de 1857 al de 68, las cantidades siguien­tes: 220.512 quintales de cobre fino en torales; 83.886 de cobre negro; 7.535.132 de mineral cobrizo.

En 1859 un nuevo elemento de explotación viene á impulsar la riqueza minera de esta provincia. El manganeso, que se presenta en muchos puntos de esta zona en forma de bolsadas, es dado a conocer por el ingeniero Deligny. Los trabajos de explotación obtie­nen beneficios, por cuanto los manganesos contienen de 70 á 85° de peróxido y están exentos de gangas cal­cáreas. A pesar de los procedimientos de revivificación de este mineral empleados en las fábricas extranjeras, concurren desde esa época con grandes cantidades á los mercados de Inglaterra, Francia, Bélgica, y Ale­mania. Los felices resultados obtenidos por la Socie­dad Tharsis, estimularon sobremanera á los especula­dores ingleses á explotar nuevos filones en esta pro­vincia.

El movimiento minero es casi vertiginoso.

Buitrón construye su ferrocarril; fórmense nue­vas compañías, y las denuncias de ricos criaderos ha­cen comprender las inmensas riquezas de este subsuelo; llamado por los extranjeros la California del cobre.

¿Qué es en tanto de Rio-Tinto?

En manos de los gobiernos que se suceden como cuadros disolventes; imposibilitados los ingenieros de dar desarrollo á la explotación que produce 809 mi­llones de reales al año, los cuales invierte en los tra­bajos; estado tan deplorable del que debiera ser el pri­mer establecimiento minero de España, y el conven­cimiento universal de que la Administración no debe ser fabricante ni mercader; y por otra parte, los apu­ros siempre crecientes del Tesoro público, decidieron al gobierno á la venta de esas prodigiosas masas de piritas cúpricas, que, según cálculo de los ingenieros, no se agotarán aun cuando se extraigan 500 mil tone­ladas durante cuatrocientos años.

Apenas han pasado las minas de Rio-Tinto á ma­nos de los ingleses, cuando vemos construir un ferro­carril que, arrancando del pie de los criaderos va a parar a la mitad de la Ría, y dentro de muy pocos me­ses una nueva corriente de exportación atraerá a este puerto de 300 a 400 buques más al año. Extraordina­rio movimiento, que añade nueva vida á esta provin­cia, que cuenta en explotación las siguientes minas de piritas. Distrito de Almonaster: San Miguel, La Con­cepción y Monte Romero. En el de Zalamea: Buitrón, Poderosa, Peña del Hierro, Chaparrito, Iberia, Tinto y Luvencia. En el del Alosno y Puebla: Tharsis, Lagu­nazo, Lapilla, Vulcano, Prado Vicioso, Vuelta Falsa y Romanera. En el del Cerro y Cortegana: San Telmo, Carpió, Poyatos y la Joya. En el de Calañas: La Zarza, La Coronada y Sotiel, y además el distrito de Rio-Tin­to que contiene los criaderos más potentes de la pro­vincia.

No son, ciertamente, los 372 millones que ha per­cibido el Tesoro público por las minas de Rio-Tinto el beneficio, es la vida que ha dado á esta provincia la compañía inglesa que las ha comprado; vida que se hará sentir muy en breve con la construcción del ferro­carril de Sevilla á Huelva, y con el de Laguncero a Puerto Gelés, en la orilla derecha del rio Guadiana.

Y aquí conviene defender á los mineros de esta provincia de la acusación que se les dirige por la ge­neralidad de las personas que se fijan en esta provin­cia; acusación que consiste en por qué no se ultiman en el país el aprovechamiento de los productos de las mi­nas en totalidad, tales como el azufre y el hierro de las piritas y el oxígeno de los manganesos.

CONTINUARÁ…

jueves, 25 de octubre de 2012

LAS MINAS DE LA PROVINCIA DE HUELVA (1875)


 

Os dejamos en esta entrada las conclusiones de un extenso artículo aparecido en la Revista Minera en 1875, firmado por Fernando de Antón. Podéis comprobar la visión que se tenía en el siglo XIX de la actividad minera, y  lo que supuso de “Revolución Industrial” en nuestra provincia. Y muy concretamente en Tharsis.

Muchos de los trabajos publicados en aquella época, inciden en las expectativas de desarrollo y riqueza que nos traería la visita de Ernesto Deligny. Y a pesar del esfuerzo de tantos antepasados convertidos a mineros, de esta importante actividad apenas si van quedando recuerdos.

Lo hemos transcrito para que su lectura sea más comprensiva.

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LAS MINAS DE LA PROVINCIA DE HUELVA.

Ha sido una tendencia natural en los pueblos com­batir y denigrar al hombre que, sobreponiéndose con su inteligencia a sus contemporáneos, traza una nueva senda á la humanidad en cualquiera de estas manifesta­ciones, en que necesariamente, tiene que romper con el sentido común de su tiempo; así es que en el orden moral nos encontramos con el Calvario, en el orden científico con Bruno y Galileo, en el orden industrial con Fulton.

Wolters: este es el nombre del minero explotador. Recorrió las galerías subterráneas de Rio-Tinto, penetró en las anchas cuevas que abrieron los romanos, ana­lizó los minerales, todos ellos piritas cúpricas, excepto algunas ligeras cintas de plomo, y alzó la voz entu­siasmado, tratando de inculcar el principio fecundo de asociación. ¡Inútil voz! ¡Estériles esfuerzos! El espíritu de asociación, estimulado por Wolters, casi nada supo crear: ¿qué mucho, si al cabo de siglos, aun ese espíri­tu yace adormecido en España, muerto por la descon­fianza que han creado en todas las épocas los agiotis­tas que han hundido sus garras de raposo en el bolsi­llo del hombre cándido para extraerles sus ahorros? ¿Qué mucho, si aun en la indiferencia de sus destinos industriales vegeta en la ignorancia de su fuerza, des­conociendo que en la afinidad y en la cohesión se fun­da la solidez del planeta?¿Qué mucho, repetimos, que no se comprendiera que en la asociación está todo el prodigio de la vida industrial, y al sueco Wolters se le llamara públicamente embustero, estafador, hereje?
 
Y sin embargo, tal es el poder de la idea; el ilus­trado extranjero, tan torpemente tratado por los ig­norantes y envidiosos, logró formar, después de vencer grandísimos obstáculos, una débil Compañía, y allegar algunos recursos: ningún beneficio obtuvo para sí. Sus sucesores lograron explotar las minas, si bien la explotación no correspondía á la potencia de los criaderos.

Bajo el reinado de Carlos III tuvo más desarrollo la explotación. En solo cinco años se obtuvieron cerca de 400.000 arrobas de pirita, que dieron 9.000 de cobre negro y 7.000 de cobre fino. En 1778, D, Francisco An­gulo, examinando las sorprendentes aguas vitriólicas de Rio-Tinto, aguas que los naturales, antes de la lle­gada de los romanos, llamaban ¡quemantes, esto es, "urberó", concibió el proyecto de obtener el cobre por cementación.

Este útil procedimiento de extraer el cobré de las aguas vitriólicas, dio excelentes resultados, que hu­bieran sido beneficiosos si el gobierno hubiera facili­tado fondos, dando á los ingenieros libertad de acción para llevar los trabajos adelante.
                                                      
El movimiento minero siguió estacionado en la provincia hasta el año de 1843, en que principió la explotación de las piritas por algunos industriales del país; pero que carecían de capitales, y por otra parte el espiritu de asociación permanecía muerto. Mas en el año de 1853 se presenta el ingeniero francés Mr. Er­nesto Deligny, recorre esta maravillosa sierra, llevan­do en su mente un nombre histórico ¡Tharsis!

Allí en el distrito del Alosno encuentra inmensos rimeros de escorias, las reconoce y descubre los tra­bajos de los fenicios y los romanos. ¡Tharsis! exclama, y no duda en asegurar que allí estaban los ricos cria­deros que dieron raudales de cobre, que sirvió para la creación del templo de Salomón. Empero ¿estaban apurados aquellos criaderos? ¿No los habían explota­do los antiguos á causa de no encontrar ya en ellos piritas? Deligny se persuadió bien pronto de que no solamente no estaban apurados, sino de que se nece­sitarían siglos de ciclópeos trabajos para arrancar sus inmensas masas.

Funda, llevando la confianza a Francia, una sociedad francesa, y con el señalado mérito de su poderosa iniciativa, de su inquebrantable fe y perseverancia fir­mísima, hace feliz aplicación de sus conocimientos me­talúrgicos, y da comienzo a la explotación de los por­tentosos criaderos de pirita cúprica. Y comprendiendo desde luego la magnitud de la empresa y la necesidad del desarrollo en vasta escala, consigue que venga un buque de guerra francés de 1.000 toneladas al puerto de Huelva: el hermoso vapor Newton sondea la barra, y da a conocer a los marinos y navieros el calado de la Ría, cuyas aguas jamás encrespadas por las tempes­tades, solo eran surcadas por místicos y faluchos que hacían el pequeño cabotaje.

CONTINUARÁ…

jueves, 18 de octubre de 2012

SE DECLARA ZONA PATRIMONIAL... RIOTINTO-NERVA


 
El martes, día 16, recogía la prensa el acuerdo de inscribir en  el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, la Cuenca Minera de Riotinto-Nerva,  con la categoría de Zona Patrimonial. Ni que decir que esta noticia será  bien recibida  en Riotinto.  Nos alegra a quienes nos gustaría igual declaración para la zona de Tharsis.  Suponemos que ahora el alcalde de Tharsis, D. Lorenzo Gómez, iniciará alguna medida de presión para que nuestro Patrimonio sea inscrito inmediatamente en el Catalogo General. O a lo mejor ni interesa, para lo que han quedado. Y aún no ha terminado el expolio. 
Pero mucho nos maliciamos que hablar de Patrimonio queda muy bien en los papeles, o en periodo electoral, pero levantar la voz ante quienes manipulan y engañan, eso jamás, son de su partido, el de “100 años de honradez”, pero ni un segundo más.

Y recordar que en 2008 casi nos convence que la declaración de Bien de Interés Cultural  de nuestro Patrimonio ferroviario y minero era cosa que él tenía resuelta. Bastaba que   unos técnicos vinieran por aquí y nos dieran el Visto Bueno: “en marzo de 2008 podríamos tener ya consolidada esta figura de protección sobre nuestro patrimonio". Decía a la prensa.
Parecía tenerlo todo bajo control, nuestra historia respetada y protegida por el Ayuntamiento de Tharsis. Y como muestra, lo primero que  iba a poner en valor era nuestro  patrimonio ferroviario, con las estaciones y las máquinas, preparadas para ponerlas en funcionamiento.  ¿Para cuando?, le preguntó la prensa, "vamos a poner en marcha un ambicioso proyecto que podría ver la luz a primeros de 2010".

Al año siguiente se hacia pública la realidad: “Tharsis –El Ayuntamiento- reclama apoyos para sacar adelante su proyecto de tren turístico”.  Huelva Información  18-10-09. Pero esos técnicos de cultura, que iban a venir “cagando leches”, perderían el informe, y la declaración de Bien de Interés Cultural se esfumó. 
De la caída del guindo a, ¡tierra trágame! Pero, ojo, no puede ser culpa de nuestros  compañeros de partido, eso jamás. Se le echa la culpa a quien sea, a uno que pasaba por allí, o al sursum corda, pero los gerifaltes del partido, esos, todos inmaculados.

Aunque una lagrimita, ficticia, claro, hay que derramar. Demostración del canguelo que ya le espetó a Boabdil la sultana Aixa, cuando entregó las llaves de Granada: "Estamos desilusionados porque se han realizado reuniones, han venido los técnicos pero esto va muy lento y llevamos dos años sin nada concreto y además nos encontramos con el hándica de los robos y desmantelamientos ilegales que se llevan a cabo ya que si no se protege este patrimonio lo vamos a perder porque el alcalde y los concejales no podemos convertirnos en policías que vigilen el trazado para que no roben los raíles". Lorenzo dixit.
Y dixit más: Gómez asegura: que han solicitado una reunión al delegado de Cultura en Huelva para conocer por qué está atascado el expediente. La desidia, a juicio de los promotores, no sólo llega desde la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en Huelva ya que la de Medio Ambiente también da la callada por respuesta.

   -¿Pero entonces, hasta el día de hoy, –preguntan-, qué es lo que ha hecho, o dejado de hacer? 
   -Ha hecho mucho mal. Pero no se le puede condenar, que la maldad es una condición humana propicia al  perdón, en el cielo o en las urnas.  

   -Qué pueblo Señor.
Cuanto Santo Tomás  redivivo queda, que ya ni se conforma con pedir, ver para creer, meter los dedos en la llaga, o tocar los clavos.  Ahora somos más modernos,  no creemos lo que nos negamos a ver.
Será por llagas, aquí  hemos mostrado algunas: 






 

   -Pero el alcalde sí que se está moviendo
   -¿Dónde?

   -En Huelva, en Madrid
   -¿Pero cómo, ha ido para enfrentarse a sus camaradas?   ¿Nos declararan Zona Patrimonial? ¿Tendremos ferrocarril?

   -Patrimonio, ¡zarandajas! Eso no importa. Que el Museo siga años cerrado no importa. Lo más importante ahora es la segregación. Convertirnos en el municipio Nº 80  de la Provincia, y todos tenemos que luchar por ello.
   -Eso, venga a poner pancartas en el Ayuntamiento. Y a los trabajadores los llevamos en manifestación a Huelva pagándoles la peonada. Y después nos vamos a los Madriles, con los bocadillos pagados. Y ojo, que no me falte un palmero que paso lista.

   -¿Y con la que está cayendo, esto del Patrimonio a quien interesa?
   -¿Y la segregación –pregunta otro- a cuantos interesa?  

jueves, 11 de octubre de 2012

HOMENAJE A DON GUILLERMO RUTHERFORD



Publicamos hoy  el homenaje que se le tributó a William Rutherford, Don Guillermo entre nosotros. Aunque las oficinas generales de la Compañía estaban en Tharsis y es aquí donde pasaría el mayor tiempo en su labor de gerente, el homenaje, por lo que recoge la prensa, lo recibe del pueblo de Corrales. Es de suponer que en su preparación participaran empleados de la empresa, pero son los trabajadores y sus familias, las que acuden a manifestarle gratitud al máximo responsable de la Compañía de Tharsis.

Aquí, y así lo atestigua la prensa, no hemos tenido parecidos gestos con nadie, si exceptuamos al cronista Cándido Maestre Macías.

Os dejamos, transcrita, la información aparecida en el diario Odiel hace más de 50 años, y con fotos de aquel acontecimiento.
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Pie de foto del Odiel: El señor Obispo y el alcalde pedáneo de Corrales con el vecindario de la aldea, en el homenaje tributado a su gran benefactor, don Guillermo P. Rutherford, gerente y presidente del Consejo de la Compañía de Tharsis.
    
     El pasado día 25, festividad de Cristo Rey, tuvo lugar en esta localidad un cálido y merecido homenaje  organizado por los  feligreses de esta pa­rroquia "Regina Mundi", a don Guillermo P. Rutherford, gerente y presidente del Con­sejo de la Compañía de Tharsis.

     A tan emotivo acto han contribuido con sus aportaciones el pueblo de Corrales y el Ayuntamiento de Aljaraque. A las cinco y media de la tarde hizo su entrada el tren especial que conducía a Su Excelencia Reverendísima, el señor  Obispo de la diócesis acompañado de las autoridades  locales y en representación de la empresa, don David A.  Clark, que acudieron a recibirle a Huelva y Puntal de la Cruz. Al descender del coche, el Prelado fue recibido por el cura párroco, representaciones y pueblo, que unidos en el mismo sentir religioso y espiritual le aclamaban.



      En la entrada del templo era esperado Su Excelencia por el señor gerente don Guillermo Rutherford y demás directores de la empresa. Acto seguido el señor Obispo entraba en el templo parroquial bajo palio, que era portado  por los militantes de cristiandad de esta localidad.

     Después de hacer su oración ante el Santísimo Sacramento y nuestra  Patrona Reina del Mundo, Su Excelencia  Reverendísima procedió a la bendición del retablo e imagen de San Guillermo.

    Una vez terminados estos actos tuvo lugar el descubrimiento de la lápida que la parroquia de Corrales dedica a su bienhechor, el gerente, en que se leen estas palabras del Evangelista San Lucas: "Es un hombre, le decían, que merece le hagan este favor porque es afecto a nuestro pueblo y aun nos ha fabricado un templo".

    Una vez terminado  los actos religiosos el señor Obispo y el homenajeado, autoridades, directores, y pueblo en general, se dirigieron al Cinema Corrales donde actuó la rondalla de la parroquia de San Sebastián,  de Huelva, y un grupo de niñas de nuestros Colegios en un número folclórico.

    En el escenario del Cinema Corrales se constituyó la presidencia del  acto, que estuvo integrada por el Obispo; el homenajeado, don Guillermo Rutherford; don Emilio Beneyto Martín, cura de la parroquia de San Sebastián; don Antonio Barbas Campos, párroco de está; don Guillermo Mackenzie; don Diego K. Pollock; don Juan Rintoud; alcalde pedáneo, don Juan Gómez; don David A. Clark; don Antonio Vázquez Limón y don Juan Darroch, y por la Comisión organizadora, don Antonio Correa Abrio.

    La sala estaba ocupada por nutrida y selecta concurrencia.  Inició el acto don Antonio Barba Campos, que tuvo frases encomiásticas, y llenas de afecto al homenajeado.

     A continuación don Emilio Beneyto Martín explica su intervención en el acto, haciendo diversas consideraciones del homenajeado y entre ellas expone la gran atención que la Compañía de Tharsis presta a la Iglesia.  

     Seguidamente interviene el señor Obispo, que en términos de gran elocuencia resalta la labor realizada par el homenajeado, que ha obtenido sus desvelos y esfuerzos premiados por el patente reconocimiento de todo un pueblo.

     Y, por último, el homenajeado,  don Guillermo Rutherford, con palabras llenas de emoción, da las gracias a todos y hace una rápida historia de su vida al frente de la gerencia de la Empresa. Terminó dando las gracias nuevamente a todos por este homenaje que nunca se borrara de  su mente, pues siempre será para mí -dijo- un recuerdo imperecedero de vuestra gratitud. Una calurosa ovación coronó las últimas palabras del homenajeado.

  Terminado el acto fueron obsequiados los Invitados con una copa de vino español por  el señor gerente. Juan Gómez  González.

jueves, 4 de octubre de 2012

LA PRIMERA PIEDRA DE LA PARROQUIA DE THARSIS


 
 
Aquí venimos consultando las hemerotecas y recogiendo noticias relacionadas con la historia de Tharsis. Algunas crónicas aparecidas en la prensa es de hace más de un siglo. Otras, de hace 50 años, pero también tienen su importancia por cuanto describen acontecimientos y situaciones que nos recuerdan tiempos pasados. No siempre, estas noticias relacionadas con Tharsis están impresas en calidad suficiente para ser leídas del original. La calidad de la impresión dejaba mucho que desear, no sólo en el caso de La Provincia, La Revista Minera, o incluso más reciente, el diario Odiel. De este último ya hemos publicado algún escrito, pero pasándolo a la moderna caligrafía que nos permite Internet.
Hacer legible para todos ustedes alguna de esas crónicas, permite una lectura comprensiva de lo escrito. Hoy publicamos la crónica aparecida en el diario Odiel hace ya 54 años, y referida a la construcción de la segunda iglesia de  Tharsis. Como sabéis, la primera fue la construida en Pueblo Nuevo en 1863, por Víctor Mercier. Incendiada en la Guerra Civil, a lo lejos que quedaba del pueblo, y a su escasa capacidad; aceleró su ruina y dejó de ser utilizada a principio de los años 50. La Misa pasó a celebrase desde entonces en la Escuela Grande, concretamente en la clase de Doña Pepita, donde al acudir a la escuela todos los lunes, un fuerte olor a cera inundaba toda la clase.

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Titulares:
EL OBISPO DE LA DIÓCESIS BENDIJO Y COLOCÓ LA PRIMERA PIEDRA DE LA PARROQUIA DE THARSIS

EN SU ALOCUCIÓN, EL PRELADO AGRADECIÓ A LA COMPAÑÍA DE THARSIS LA COMPRENSIÓN Y LA BUENA DISPOSICIÓN QUE HACEN POSIBLE ESTE NUEVO TEMPLO

EL PUEBLO EN MASA VITOREO AL SEÑOR OBISPO A SU LLEGADA Y EN EL MOMENTO DE LA DESPEDIDA
 
En la tarde del domingo pasado, su Excia. Rvdma. El Obispo de Huelva, doctor Cantero Cuadrado, bendijo y colocó la primera piedra de la iglesia que será parroquia de Santa Barbará de Tharsis, barriada de Alosno, y que la Compañía de Azufre y Cobre de Tharsis, Limitada, construirá para sus obreros, cuyo nú­mero, incluidos los familiares que con ellos residen en di­cho enclave minero, es del orden de las seis mil personas.

La Compañía de Tharsis, que edificó igualmente a sus expensas la iglesia de Corra­les,  ya abierta al culto, por estar ese pueblo en su casi totalidad integrado por empleados  de la empresa, levantará, pues, un segundo templo católico, respondiendo así de forma efectiva a los propósitos del doctor Cantero,  que lucha desde la constitución de la diócesis onubense por un número de iglesias bastante para regir los destinos espi­rituales de esta provincia, en constante crecimiento demo­gráfico.
 

LLEGADA DEL SEÑOR OBISPO  DOCTOR CANTERO

El doctor Cantero llego a las  minas de Tharsis poco antes de las cinco de la tarde, acompañado del vicario general de la diócesis, R. P. Luciano González y el capellán familiar, siendo recibido en el Circulo Inglés por los directores, ingenieros y altos em­pleados de la Empresa, párro­co de Tharsis y autoridades locales. Dieron la bienvenida al  señor Obispo el director adjunto, don Juan Rintoul; di­rector administrativo, don Juan Potts; representante de Minas de Tharsis en Huelva, don Antonio Vázquez Limón, y los señores don Alfredo Willson, don Tomás Steward, don Diego Pollok, don  Alberto Gray, don Juan Timoney, don Carlos Wilson y don Manuel Vázquez.

Seguidamente el señor Obispo y sus acompañantes se trasladaron al lugar donde será levantada el nuevo templo, siendo saludado por los obreros y sus familiares, que prorrumpieron en aplausos y vítores al prelado cuando éste descendió del automóvil.

El doctor Cantero precedió a la bendición de la piedra, que lleva adosada una placa conmemorativa. Colocada en su sitio, ayudado por el señor Rintoul, el Prelado depositó la simbólica paletada mezcla, primera en estas obras, que se pretenden llevar a buen ritmo, a fin de que el templo pueda ser  inaugurado en la festividad de Santa Bárbara.

A continuación el doctor Cantero estampó su firma al  pie del acta de fundación de la iglesia, en la que consta,  entre otros datos, que la Compañía de Azufre y Cobre de  Tharsis es la constructora.

 Leído que fue a los  presentes el texto del acta fundacional  por el párroco de la barriada, don Juan José Lucas Escobar, el Obispo de Huelva hizo uso de la palabra.

 
PALABRAS DEL SEÑOR OBISPO 

Empezó el doctor Cantero recordando que hacía aproximadamente dos años, en su primera visita pastoral a  Tharsis, una de las muchas pancartas de salutación que portaban los mineros rezaba: “Seis mil almas piden una iglesia”.

Aquella petición era ahora atendida, y pasaba  ser realidad con la colocación  de la primera piedra bende­cida, gracias a la comprensión y excelente disposición de  los directivos de la Com­pañía de Tharsis. Era, por tanto, obligado que sus primeras  palabras expresaran su grati­tud hacia los jefes de la empresa que habían hecho posi­ble el cumplimiento de un  gran deseo suyo y la satisfacción de una necesidad palpable. Esta necesidad pasó a  considerar el señor Obispo, no solo afectaba al ámbito espiritual, con toda su trascendencia, sino que se proyecta también hacia otros aspectos  de interés evidente en la completa formación del hombre, entre ellos la educación de su criterio social y profesional. La naciente parroquia de Santa Bárbara de Tharsis  será en su día crisol de conciencias acordes con las enseñanzas de Cristo, formará criterios y hará cristianos en su  acepción cabal, que es tarto  como decir obreros con exac­to sentido de la responsabili­dad y familias de honesta conducta.

El doctor Cantero, atento siempre a la formación profesional del obrero, a una edu­cación profesional dignificadora, que puede llevarle; por el camino del perfeccionamien­to a más elevadas dedicacio­nes, conminó a los jefes de  la Compañía a la constitución de escuelas profesionales que cumplan estos fines  sean continuación de las enseñan­zas de la escuela primaría.

 
VISITA A LAS VIVIENDAS DE OBREROS 

Terminado el acto, el señor  Obispo fue invitado por los directores de la empresa a visitar algunas de las nuevas vi­viendas para obreros  que pronto serán entregadas, así como otras ya habitadas. Es­tas viviendas trazadas con amplitud, comodidad  y máximas condiciones higiénicas, merecieron cálidos elogios del Prelado de la diócesis, que que­dó muy satisfecho de su visi­ta.

El señor Cantero fue despedido por los obreros, que siguieron en masa sus últimos recorridos por el pueblo con idénticas muestras respeto y  afecto, repitiéndose los aplausos y vítores que es­cuchó a su llegada.

Finalmente el señor Obispo fue obsequiado por los altos directivos de la empresa en el Circulo Inglés, de donde partió para la capital