viernes, 9 de abril de 2010

41 ANIVERSARIO



La semana pasada hemos estado de vacaciones, por lo que retomamos el asunto que dejamos pendiente del día 27, la conmemoración del Club Juvenil.

Aquí en el blog de Amigos de Tharsis, donde venimos tratando asuntos históricos, teníamos previsto escribir sobre la inauguración del Club Juvenil, hecho que tuvo lugar el 30 de Marzo de 1969. Para ello invitamos a colaborar a tres cargos directivos, y como ya os hemos ido informando, nos pareció interesante que nos pudiéramos reunir y recordar aquella etapa de nuestras vidas. Con solo cuatro días de plazo, cursamos invitaciones vía Internet o telefónica, anunciando el lugar y el motivo de la reunión. Algunos nos hicisteis llegar vuestro apoyo y deseo para asistir, pero que teníais compromisos anteriores y os seria imposible venir. Estos pormenores se le explicó al personal, al igual que se recibieron saludos de otras personas ausentes.

Al final nos reunimos 40, que pasamos un rato agradable. Se recordaron tiempos pasados, se refirieron anécdotas, se proyectaron fotos, y se procedió a la lectura de los escritos enviados. El de Juan Márquez fue leído por Aurelio Orta. El de Juan José Martín, “Tomas”, no pudo ser leído porque nos fue imposible imprimir, pero aquí lo llevaís. El fin de fiesta lo amenizó el hijo de Mary “Salabay”, Juan, que nos interpretó varias melodías al órgano.

También, desde Amigos de Tharsis, se recordó la labor de D. Gregorio, a quien se le entregó una placa con una sencilla pero cariñosa dedicatoria: CON ADMIRADO RECONOCIMIENTO COMO AMIGO DE THARSIS. Al no poder asistir por enfermedad de un familiar, recogió la placa Luciano Rodríguez.

Un reportaje del acto, así como algunas de las fotos que proyectamos, las podéis ver aquí.

Que disfrutéis, y los que no pudisteis estar presentes, pues que las imágenes y el texto os recuerden gratos momentos, cómo los recordamos quienes estuvimos allí.


P.D.



La semana próxima podréis contemplar unas fotos interesantes y curiosas, la Banda de Música de Tharsis de 1923 y 1924. En la de 1924 constan los nombres de los componentes. Seguramente el familiar de alguno de vosotros esté entre los músicos. Os gustará.


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Cuando mi amigo José Ponce me mandó la noticia de que hacía 41 años que pasaron desde que inauguramos el Teleclub, para algunos podría ser una eternidad, para mí fue una vivencia que la tengo muy presente a pesar de los años transcurridos. Me puedo imaginar que esto fue también para muchos de los socios, pues 41 años atrás casi todos teníamos alrededor de los 20, algunos que ya se habían ido a la mili y otros, como yo, para Alemania, Barcelona, etc.

A mí, y creo que a todos, nos hubiera gustado que el Teleclub hubiera seguido existiendo, pero comprendo que al faltar toda la gente pues ésa semilla también se fue, todo el entusiasmo que pusimos, todas las ideas, nos las llevamos con nosotros.

Los recuerdos de cuando estuvimos trabajando para la rehabilitación del Teleclub, de las elecciones de la directiva, de las muchas actividades que hacíamos, junto con Don Gregorio y Don Olegario, del grupo de teatro que organizamos, y que llevamos a algunos pueblos, etc. Recuerdo cuando fuimos a pasar un día en el campo, y mientras estábamos bañándonos en una rivera vino una piara de cerdos y se comió la comida. Otra vez que fuimos, al regreso, a nuestro amigo Luciano se le pinchó la burra en el dique.

En fin, todo pasa y todo queda como dice la canción, pero si tuvo que pasar, para mí sigue estando presente como si aún no hubiera terminado, aunque sólo sea en el pensamiento.

Desde estas líneas aprovecho para agradecer a la Asociación Amigos de Tharsis por su labor en pro de la cultura y la recuperación histórica de Tharsis.

Juan Márquez.

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HISTORIA MENUDA DE NOSOTROS MISMOS

Ha sido subir a la memoria y allí estaba todo, limpio y claro. Estaban las músicas que oímos la primera vez en el tocadiscos gris y los bailes en la casa del paymoguero, estaba el casino viejo, estaban los amigos de siempre, estaban todos, nos mirábamos, reíamos juntos con la pasión de los jóvenes. Todo está aún escrito en la memoria. Y ella, una vez más, me refiere la actitud rebelde de muchos que anduvimos de paseo en paseo, de teatro en teatro, en busca de la felicidad que tan a mano teníamos.

Ahora solo son recuerdos, de cuando las primeras obras en la casa de Mari Crossman que se fue a Barcelona y allí hicimos el Club Juvenil, de cuando Manolo Moguer nos ayudó en el diseño, de cuántos sacos de cemento y de cuántos ladrillos pusimos a Joaquín para levantar un sueño, de cuántas reuniones de salón de iglesia para los estatutos, de cuánto ir y venir con la prisa en los ojos para que el veintiocho de marzo de aquel sesenta y nueve todo estuviese terminado para su inauguración. Me recuerda la memoria que fuera Carlos Cañada, padre, quien presidiera aquel acto tan entrañable como grandioso. De cuántos libros, de cuántos bailes, de cuántas vivencias, de cuántas excursiones por cortas y aromos, de cuántas búsquedas, de cuánto amor.

Ahora es el recuerdo el único enlace con aquel tiempo pero de todos los premios que la edad joven nos dejara en las manos fuera el amor el más preciado, que no viene de soslayo a la memoria, que ha quedado en la vida como sello indeleble, que el amor permanece en nosotros, que de allí nacieran las pasiones de cada uno y nacieran los amores y nacieran más tarde convivencias, hijos y estirpes hacia todo lo largo, sin fronteras. Aquel viento ábrego nos marcó la conjura y nos abrió puertas inmensas de libertad apenas cuando ni sabíamos que existían democracias. Y fuimos estiletes de vanguardia porque nos hicimos valientes desde la amistad, desde la armonía.

Con la miel en mis labios ya entrelazados con muchas primaveras, con mi recuerdo en la piel, con mi memoria en el alma, testimonio mi homenaje a cuantos amigos de juventud me ayudaran a ser como ahora soy.

Ramón Llanes.

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Hace unos días me llamó nuestro amigo José Gómez, me pedía que con motivo del aniversario del Club, escribiera alguna cosa. Después de decirle que yo había perdido la facultad de escribir, él siguió insistiendo, y por este motivo me he decidido a recordar algo de aquellos años.

Allá por los años 70, éramos un grupo de chavales con mucha fuerza y ganas de hacer cosas. Nos reuníamos en nuestro Club, punto de encuentro diario. Allí nos fuimos formando entre lecturas y charlas.

Recuerdo que cada semana nos reuníamos en casa de uno de nosotros, merendábamos, hablábamos y compartíamos opiniones sobre algún tema. A veces montábamos obras de teatro que además de entretenernos nos ayudaba a formarnos:

- Anacleto se divorcia

- La pluma verde

- Llama un inspector

Y al final de cada obra el fin de fiesta, recuerdo aquí a Paco Gallardo y a Martín cantando y tocando la guitarra.

Recuerdo también la revista que hacíamos nosotros mismo: “THARSIS”.  Me viene a la mente un artículo que en una de ellas escribí: “La promoción de la mujer”. Han pasado ya algunos años y todavía se sigue hablando de los mismo temas. José Gómez se encargaba de la dirección de la revista.

Lo cierto es que rompimos algún que otro tabú en nuestro querido pueblo, sobre todo respecto a las mujeres, que lo teníamos un poco más difícil.

Ahora quisiera tener desde aquí un recuerdo cariñoso para dos personas que nos ayudaron muchísimos en todos estos años, los queridos Gregorio y Olegario.

Y no quiero dejar escapar la ocasión para agradecer a José Gómez sus iniciativas y su empeño en rescatar la memoria de nuestro pueblo, y que nuestra historia, a pesar de la falta de ayuda, de medios, y de interés para esta misión no quede en el olvido.

Gracias José.

(Un fuerte abrazo de Mariflor para todos, que se acuerda también con mucho cariño de aquellos años)

Mari Rodríguez.


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Querido José:

Leo, con gran satisfacción, vuestra convocatoria para mañana sábado gracias a tu interés por contactar conmigo. Hasta nuestro contacto telefónico de hoy viernes desconocía la iniciativa. Te agradezco mucho que me hayas llamado. Estoy muy interesado en acudir y en implicarme en cualquier iniciativa que tenga que ver con nuestro Pueblo; siempre que las exigencias de la vida que nos rodea nos lo permita. Como en éste caso, a pesar de mi interés, la tardanza de mi conocimiento y otros compromisos ineludibles previamente adquiridos me impiden estar mañana con vosotros en cuerpo, que no en alma y deseo.

Además, el motivo de la convocatoria me acerca uno de los recuerdos que están gravados a fuego en nuestra historia personal, como es la gestación, construcción, inauguración y disfrute de nuestro CLUB TELE-CLUB.

Desde luego que todos los momentos son importantes pero me gusta más recordar los momentos de la construcción y los del disfrute. En los primeros, trabajamos todos con la mayor ilusión, ayudando a los maestros albañiles a poner cada ladrillo, acarreando los materiales, haciendo la mezcla, etc... ; en definitiva, todo lo que se nos pedía, era ejecutado con la mayor diligencia e ilusión; hasta el punto de que los maestros albañiles tenían que atemperar la fogosidad de los jóvenes ayudantes enseñándonos el ritmo adecuado de las tareas. Aplicábamos una ilusión altruista propia de una nobleza ilimitada. Aún recuerdo cada momento de los que tuve el privilegio de participar en una tarea común que nos unía, aún más, en el deseo compartido de mejorar nuestro Pueblo.

Tras la enorme recompensa de ver nuestro trabajo hecho realidad vino el disfrute de nuestra obra y de nuestra organización. Magníficos momentos que siempre tendré presentes porque son vivencias únicas. La primera vez que nuestro cuerpo y nuestros sentimientos experimentan sensaciones desconocidas hacen inolvidables, tanto el momento, como el lugar y las personas con las que las compartes. Nuestra personalidad empezaba a formarse y gran parte de nuestros momentos de ocio giraron en torno a las actividades desarrolladas en nuestra obra del CLUB TELE-CLUB, así como en otros muchos otros lugares de nuestro querido Pueblo.

Hoy constato una vez más que, el tiempo, no ha hecho mella, ni la hará, en la frescura de aquellas vivencias. Desde mi aparente y obligada lejanía proclamo mi identificación con mi tierra, por las mismas razones de familiaridad y origen que todos nuestros paisanos.

Muchísimas gracias por comunicarme la convocatoria, deseo que sea un éxito total de asistencia y me comprometo a sumarme, físicamente, (salvo imponderables) en cualquier otra iniciativa futura que se organice.

¡¡¡ FELICIDADES !!!!

Juan José Martín Álvarez. " Tomás "

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CLUB JUVENIL

La inauguración del Club constituyó un hecho importante para la juventud de aquella época. Además de proporcionar un lugar de encuentro donde reunirnos, también contribuyó en gran medida, que experimentáramos a organizarnos nosotros mismos. Donde asumimos cierto compromiso social, sin necesidad de consignas ni banderías, y lo hicimos todo desde nuestra independencia.

Cuando hoy prima tanta subvención o promoción desde el poder, y cuando no dirigismo, nosotros fuimos, en los años 60 y 70, artífices y protagonistas de nuestras actividades.

Desde el grupo de teatro, por el que pasamos muchos y que tantas vivencias nos proporcionó. O la revista THARSIS, donde exponíamos nuestra realidad y la del pueblo. Toda esta labor, altruista, solidaria, no sólo nos ayudó a madurar en camaradería, también a dotarnos de cierta autoestima para enfrentarnos al porvenir.

Recordando algunas anécdotas de aquella época, en las que hacíamos entrevista para la revista, la primera, por cierto, a D. Feliciano. Acudimos a la casona, junto a la Escuela Grande, donde compartía vecindad con Cayetano Salamanca, de quien hemos sabido después, que mantuvo correspondencia con nuestro paisano en la Argentina, José Alfonso. D. Feliciano, campechano como siempre, nos hizo agradable el rato que estuvimos en su casa, relatándonos experiencias de su vida profesional, y apoyando nuestras iniciativas.

En otra ocasión decidimos entrevistar a la Asistente Social que tenia la Compañía, Srta. Charo. La entrevista no recuerdo si se llevó a cabo en nuestro Club o en la oficina que tenia frente a la panadería. Le fuimos haciendo preguntas y anotando sus respuestas. Después, cuando la escribimos en limpio, me tocó ir a que la supervisara antes que la pasáramos al cliché de la multicopista, tarea esta que compartíamos con el secretario, Juan Márquez. Acudí a la oficina de la Srta. Charo con los dos folios mecanografiados. Cuando los leyó se le mudó el semblante. Me dijo que eso no se podía publicar, que no reflejaba sus opiniones. De modo que en una situación bastante tensa y sin cruzar palabra, me senté a esperar que corrigiera lo que habíamos escrito. Esto me pasa por ser el Director, me dije.

Pero donde más anécdotas vivimos fue en los teatros. Durante los ensayos ya surgían las primeras chanzas hasta que acabábamos de tomarnos la cosa en serio. El Salón Parroquial fue igualmente una sede muy unida a la vida del Club Juvenil. Recuerdo que en el ensayo general que hicimos en el cine para representar una obra, D. Olegario, que estaba presente, se lamentaba que el mismo día de la representación cometiéramos fallos, pero después, cuando vio la obra representada, nos felicitaba porque le habíamos parecido profesionales. Aunque en honor a la verdad había que agradecerle mucho a apuntadores como Campoy o Carmelo Palma.

Otra vez fuimos a representar una obra a Villanueva de las Cruces, que al igual que hicimos en otros pueblos, una avanzadilla íbamos por delante para solicitar el local, acondicionarlo, montar el decorado, hacer la propaganda, y las cuatro cosas que había que solucionar hasta que llegara el “elenco de actores” del Club Juvenil de Tharsis. Esta grata experiencia la recuerdo igualmente en La Zarza, y en Mina Concepción; pero en las Cruces, en el momento que actuaban no se si en un sainete o en la obra en sí, Paco Gallardo y Pepe Ferrera, que tenían que interpretar cierta disputa, acabaron saliéndose del guión y diciéndose cosas que nos hicieron contener la risa a los demás o tirar los papeles al apuntador. Uno al otro le vino a decir con cierto enojo: “tu eres un niño chico” y el otro le respondió no se qué, “siempre tienes el mismo bute”. El público por supuesto no descubría nada, al contrario, entendía que aquellos jóvenes de Tharsis ponían mucho apasionamiento en su interpretación.

La actividad del teatro nos sirvió igualmente para fomentar la lectura. En nuestra búsqueda de obras a representar se adquirieron muchos ejemplares de la Colección Teatro, editados por Alfil. Nos leímos obras de Arniches, Casona, Mihura, Pirandello, y otros. El que más nos gustaba fue D. Pedro Muñoz Seca, de quien adquirimos sus obras completas, que leíamos con gran regocijo; aunque su muerte violenta, a los 57 años, le impidió seguir escribiendo para cosechar éxitos.

También comprendimos que permanecer en el pueblo significaba carecer de futuro. No había más remedio que salir, como ya veíamos que lo estaban haciendo otros. Alemania se convirtió en el destino de algunos, otros marcharon a Madrid o Barcelona, y aunque siguen en la emigración y profundas raíces les atan, compartimos cariñosos recuerdos de nuestra juventud.

José Gómez.


 






viernes, 26 de marzo de 2010

CLUB JUVENIL

                                         

El próximo sábado nos reuniremos para conmemorar el 41 aniversario de la inauguración del Club Juvenil.
Cómo ya anunciamos la semana pasada, tenemos previsto publicar algunos escritos de quienes vivimos aquella etapa, los leeremos primero en la reunión que vamos a celebrar en Tharsis.
Nos ha sido imposible contactar con tantos buenos amigos que emigraron y no tenemos noticias de ellos, pero sirvan estas líneas para hacerles saber que los seguimos recordando. La semana próxima os informaremos.

viernes, 19 de marzo de 2010

LA SABINA, y 3ª Parte


La Revista Minera se hace eco de la muerte del ingeniero francés y relata en estos términos la trayectoria de Deligny:

El señor conde del Alosno ha fallecido en Paris, donde residía, á edad avanzada, el Sr. D. Ernesto Deligny, conde del Alosno, un ingeniero francés de Minas, á quien el Gobierno español concedió el título que llevaba con satisfacción, y que lo había merecido por su decisiva influencia en la explotación en grande de las piritas de Huelva, debiéndose a él los descubrimientos de muchos criaderos, y especialmente los de las minas de Tharsis, que tanta influencia han tenido en lo que es hoy la provincia de Huelva, pues hasta en el estado actual de Riotinto influyó lo que por las iniciativas de Deligny se hizo en Tharsis. En su último viaje á España, hace unos diez u once años, el conde del Alosno visitó por empeño nuestro la mina de cobre de Carracedo, cerca de Aguilar de Campóo, propiedad del ingeniero D. Recaredo Uhagón.

El informe del conde no pudo ser más favorable, y hubiera dado lugar a la formación de una Compañía sin el krack de la Sociedad de Metales, que ocurrió pocas semanas después de la visita del conde del Alosno a la mina de Carracedo.

La buena opinión formada por él sobre esta mina, ha tenido y está teniendo en estos meses confirmación plena por los descubrimientos de buenos minerales de cobre con plata que se están haciendo, y que darán lugar a una explotación de importancia, y probablemente á la fabricación en España de cobre electrolítico.

El conde del Alosno deja muy buenos amigos en España, entre el reducido número de los que le han sobrevivido. Fue gran amigo de los Sres. Daguerre D'Hospital, de Sevilla, de los cuales sólo sobrevive D. Alejandro, que, aunque reside en París, hace muy frecuentes viajes á España.

Revista Minera. 1899

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CONCLUSIÓN

La construcción de “La Sabina”, al igual que argumenta Pinedo Vara, hubiera sido una anécdota caso de cortar los supuestos filones que Deligny imaginaba. Su planteamiento parece que no estaba falto de lógica, pero al no tener éxito es fácil calificarlo de poco acertado.
Toda actividad humana se presta a aciertos y errores. Cuando los aciertos son resultados de la prevención y planificación podemos concluir que se hace una buena gestión. Al igual que el fracaso es tributario de una falta de experiencia o incorrecta gestión, pero inferir cien años después, con el conocimiento, la técnica, y los descubrimientos producidos en ese siglo, que se debería haber optado por esta o aquella otra opción, puede ser un poco oportunista.

En épocas mas recientes la Compañía acometió en Tharsis grandes obras que no condujeron al afloramiento de los minerales que se suponía. Lo que constituyó también una falta de pericia de quienes ordenaron tales obras.
¿Se aplicaron todos los conocimientos que existían en aquella época para abordar una decisión como la construcción del citado socavón? Esta es la cuestión.
¿Había margen de maniobra para asumir que su construcción pudiera no tener éxito? Esta es otra cuestión.

Luego están los imponderables, que Deligny relata con cierta amargura: el cólera que azotó la zona, o la dificultad del transporte para recibir a tiempo los sistemas de bombeo y el personal cualificado. Tampoco pasamos por alto que su especialidad formativa fuera el trazado ferroviario y no el laboreo en la mina. Ni que registrara a su nombre, y al de otras personas, más de 20 denuncios, con la repercusión que esto le supondría en el futuro a la hora de construir el ferrocarril. Así lo pudo comprobar por las condiciones impuestas por la Junta de Vigilancia, lo que imposibilitó que el ferrocarril minero de Tharsis fuera el primero de la provincia.

Lo que no nos cabe duda es que Deligny fue un pionero, que descubrió una potencialidad minera abandonada desde la época romana. Que de no girar visita a los “grandes escoriales del Alosno”, probablemente nuestros ricos yacimientos hubieran tardado tiempo en ser explotados o no lo hubieran sido nunca.

Cabe pensar, si quien había descubierto esta zona unos años antes hubiera conseguido ponerla en explotación, nos referimos a Luciano Escobar, otro pionero que supo valorar las riquezas de nuestro subsuelo. Como afirma en sus escritos, sus gestiones no fueron fructíferas. Únicamente la llegada del ingeniero francés hizo posible el interés por las minas y su posterior explotación. Y que el pueblo que surgió a su alrededor, conocido por el nombre que él dio a la mina, haya llegado hasta el día de hoy.

A pesar de este reconocimiento, no parece que sintamos mucho apego por el personaje y su obra. La historia interesa a muy pocas personas, ni está entre nuestras virtudes el ser agradecidos, ya que su nombre no perdura en sitio alguno de Tharsis. Impensable pretender cualquier nombramiento de hijo adoptivo o personaje a recordar en nuestra memoria. Es más fácil, como así ocurre, a que tengamos por padre de la patria andaluza a un musulmán, a que mostremos siquiera un mínimo recordatorio a este ingeniero francés.

Marzo. 2010

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P.D.

El próximo día 30 se cumple el 41 aniversario de la inauguración del Club Juvenil de Tharsis. Tenemos previsto recordarlo con una serie de artículos y fotos que podréis ver aquí. Pero dándole vueltas al asunto se nos ocurre que, además de ponerlo en Internet, podíamos reunirnos los que aún estamos por aquí y celébralo todos juntos: Leemos los artículos, proyectamos algunas fotos de nuestra época, charlamos entre nosotros, y al final, tal como hacíamos en los teatros, el “Fin de Fiesta” correrá a cargo de unos chavales de Tharsis que cantaran algo, y que lo hacen muy bien. La idea sería celebrarlo el sábado día 27 de Marzo, a las 20,00 horas. Esto lo concretaremos la semana próxima.

Quienes andéis por esos mundos de Dios y que guardéis tan gratos recuerdos de aquellos tiempos, bien que podíais mandarnos vuestras impresiones y las publicamos. Animaros, que nos acordamos de vosotros, aunque estéis por Alemania, Barcelona, Madrid, Sevilla, o donde estéis.

viernes, 12 de marzo de 2010

LA SABINA. 2ª Parte


el capítulo: LAS EMPRESA FRANCESAS: PIONERAS DESAFORTUNADAS, (original que pueden consultar en Internet) Lo siguiente:

La aparición de empresas francesas en la explotación de piritas andaluzas debe mucho a la acción de dos hombres, Decazes, duque de Glucksberg, hijo del ministro de la Restauración, y el ingeniero Ernest Deligny. Decaze, durante un tiempo embajador en Madrid, se interesa activamente por la animación minera del país. Las innovaciones recientemente introducidas en el tratamiento de los minerales de Rio Tinto atraen su atención y confía, en 1853, un estudio a Ernest Deligny, venido a España para participar en la construcción del ferrocarril Langreo-Gijón. Antiguo alumno de la Escuela Central, Deligny es un ingeniero de ferrocarriles, que hasta ahora ha trabajado bajo la dirección de Eugenio Flechet. Sin estar especializado en minas, pronto se deja entusiasmar por la inmensidad de montones de piritas, y registra fácilmente numerosas concesiones en un distrito hasta ahora ignorado por la fiebre minera, pero donde su iniciativa va a desencadenar una cierta especulación.

Sin embargo la aventura se revela rápidamente decepcionante. Fundada en 1853 una primera sociedad, a la que Decazes logra atraer una serie de accionistas, Deligny se lanza a planificaciones mineras costosas y discutibles. Fiel al método de extracción subterránea tradicional, busca resolver el problema de las aguas retenidas con la instalación de un equipo de bombeo costoso, y la excavación de un socavón demasiado ambicioso. Un año después de fundada la sociedad, en 1854 ya ha agotado sus recursos financieros. La explotación sólo tiene una débil capacidad productiva y, a pesar de la competencia ferroviaria de Deligny, el problema del transporte permanece sin resolver.

Gracias a los esfuerzos de Decazes, una nueva sociedad, la Compañía de Minas de Cobre de Huelva, retoma los activos y derechos de la anterior, y una junta controla desde ese momento la mayoría del capital, fijado en 6 millones de francos. El financiero Duclerc, futuro vicepresidente del Crédito Mobiliario Español, se convierte en Director General de la empresa, de la que Deligny es sólo ingeniero. La actividad se desarrolla con rapidez a partir de 1856, dando empleo a 1.500 obreros. Pero el equipo Duclerc-Deligny se revela rápidamente muy mal gestor: Los trabajos están mal organizados. La extracción es siempre subterránea, lo que permite en principio reducir las inversiones iniciales, pero crece a plazo los costes unitarios y perenniza el problema del agua. El plan general, aceptado por Real Orden en 1855, es de hecho una fuente de dificultades administrativas y costosas de realizar. De manera que la Compañía es incapaz de encontrar los 2,5 millones de francos considerados necesarios para la construcción de un ferrocarril. Por otro lado, la política comercial de Duclerc es desastrosa. Ante esta situación Duclerc debe dejar la dirección de la empresa en 1859, seguido a continuación por Deligny.

El nuevo director, Mercier, reorganiza la producción para contener los gastos. Desarrolla el refino del mineral, elevando la producción de cobre de 200 toneladas en 1859, a 1.536 en 1865. El déficit de la explotación desaparece, pero la situación de la compañía sigue siendo muy delicada, al carecer de medios financieros para construir el ferrocarril que le es tan necesario. Asaltada por litigios, de los cuales el más serio concierne a sus concesiones mineras, bajo el pretexto de no ejecución de los denuncios solicitados, es denunciada repetidas veces, y sobre todo en 1862, por un grupo detrás del cual actúa, posiblemente, Deligny.

Al fin se plantea un problema comercial justamente subrayado por Checkland y Broker. El interés francés por el cobre, o la cáscara vendida a precio demasiado bajo a una fundición de Ruán, es insuficiente para permitir el desarrollo de la empresa. Se hace necesario el acceso al mercado inglés, entonces el más importante del mundo para el cobre, y poco prometedor para el azufre.

A mediados de 1860, la compañía francesa se encuentra pues en un callejón sin salida en tres campos fundamentales: la actividad minera, el transporte, y la venta de productos. Más allá de los errores de Deligny, quien ha querido improvisarse ingeniero de minas en lugar de quedarse como el especialista ferroviario que la sociedad necesitaba. Esta situación manifiesta dificultades más profundas. Puesto que no hay mercado para una producción en masa, la empresa no puede estar más que desequilibrada, incapaz de conciliar los grandes proyectos productivos que demanda el yacimiento, y las posibilidades de venta aún muy limitadas. La empresa se encamina, si no al fracaso, al menos a una mediocre supervivencia, sin tener los medios de sacar partido de la oportunidades.

En 1850 las piritas de Huelva habrían podido prestarse a una especulación prudente, de simple toma de posición en la expectativa de ensanchamiento de los mercados. Queriendo jugar un papel pionero de verdaderos productores, los promotores de la penetración francesa en el distrito demuestran una inconciencia de los problemas, pero contribuyen sin embargo a acelerar la evolución del sector. Lo importante para el futuro no es la multiplicación de sociedades españolas. Estas son raramente productivas, y las toneladas de cobre obtenidos son siempre muy escasos. Como lo muestra el cuadro de abajo. Las sociedades creadas por Deligny y sus aliados, las más productivas son las que han sido fundadas en 1840. Aunque la Compañía del Castillo de las Guardas choca con el empobrecimiento de su mineral.

En contrapartida, el interés para con las piritas suscitado por los franceses ayuda en primer lugar a conocer mejor los yacimientos. Hasta el principio de 1850, los estudios geológicos son apenas habituales, y se producen sobre todo en Rio Tinto. Más tarde se multiplican y amplían su campo de prospección. La anticipación francesa permite, sobre todo, dar a conocer las piritas en los medios financieros y comerciales británicos. 

Continuara…

viernes, 5 de marzo de 2010

LA SABINA. 1ª Parte



Ordenando la documentación para escribir de La Sabina, lo primero que nos había llamado la atención es el nombre por el que se conoce este socavón. La explicación más lógica para bautizar con este nombre el primer trabajo de Deligny en 1853, es que en los alrededores hubiera un sabinar, o al menos algún ejemplar, que hiciera identificable el lugar que se había escogido para iniciar la actividad minera. Nombres que ya existían cómo: Sierra de Santo Domingo, o Cantareras de la Reina, no precisaría su ubicación, por lo que pensamos que el nombre del arbusto se le dio a la galería. Aunque bien pudiera existir otra explicación.

Este socavón fue quizás el gran “fracaso” de Ernesto Deligny, que desembocaría, años más tarde, en su salida definitiva de Tharsis, aunque en 1880 acudiera al Lagunazo. No solo le produjo quebranto económico, también de credibilidad. Nota curiosa es que dos años después, en 1855, Deligny utiliza este nombre para fundar una sociedad minera que explotaría las minas de Santo Domingo, en Portugal.

Exponemos a continuación algunos de los argumentos que conocemos, y que están a disposición de cualquiera, sobre lo acertado o no de La Sabina. Argumentos, algunos, que dudan de la pericia de Ernesto Deligny en sus comienzos mineros. Pero han de tenerse en cuenta algunos hechos objetivos que este ingeniero nos refiere en sus Apuntes Históricos, tales comos atajar el problema del desagüe por medio de socavón, lo que permitía ahorrar en sistemas de bombeo, costosos y difíciles de conseguir y mantener.

Esto es lo que, al respecto, relata en sus Apuntes Históricos.

Comparé la superficie de un corte horizontal de los criaderos con la superficie y altura de los escoriales. Calculé que estos, aunque pareciendo pasar de millones de metros cúbicos, correspondían a una profundidad muy reducida en la explotación, o a lo menos a un arranque muy parcial, si los medios de desagüe hubiesen permitido a los antiguos el profundizar sus trabajos. Según la experiencia y la analogía, las masas piritosas debían continuar a una profundidad muchísimo mayor. En fin, Río-Tinto solo podía compararse con lo que tenía a la vista.

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En Tharsis y Calañas la cuestión era mucho más difícil. La limpia de pozos antiguos sobre los criaderos, hizo reconocer la existencia de enormes cantidades de aguas detenidas, inagotables con tornos o malacates. Encargué tres máquinas de vapor para arranque y desagüe y empecé dos socavones grandes; uno nuevo en Tharsis, con objeto de recortar todos los criaderos; otro antiguo en Calañas. Así se llegó el verano del 1854 y con él vinieron una serie de tribulaciones. El cólera que castigó tanto a las ciudades de Andalucía, infundió el terror en los pueblos y tan estrechas fueron las incomunicaciones, que el tránsito y las relaciones con Sevilla, se hicieron casi imposibles. Por estos motivos, privado de los maquinistas necesarios, me fue preciso parar los trabajos más importantes en Tharsis, en el momento mismo de llegar a minerales.

Ernesto Deligny. Revista Minera, 1863

 --O--
William P. Rutherford, presidente y gerente de la Compañía de Tharsis, escribió sobre la Sabina en 1953, prologando los apuntes de Deligny:

Echando la vista atrás, con el conocimiento de desarrollo de las Minas de Tharsis desde 1853, se puede apreciar que Deligny cometió un error al disponer hacer un túnel de 591 metros atravesando la sierra de Santo Domingo (Filón Sur). El imponente crestonaje de óxido de hierro que allí existe le atrajo para creer que el túnel cortaría filones de pirita cobriza, pero en este lugar no quedan más que raíces de flores y el túnel denominado “Sabina” pasó por debajo. Dado que el trabajo se hacía a mano y que el explosivo era la pólvora negra, esta obra resultaría indudablemente costosa y dado su resultado negativo no es de extrañar la crítica de la Junta de Vigilancia. Con muchos menos gastos podía haber descubierto mineral en Filón Norte, que después fue la fuente principal de la producción.

--O--

Otra opinión importante, por cuanto su autor escribió detalladamente sobre Tharsis, es la de Pinedo Vara:

Al comienzo de las investigaciones de Deligny se acometió el trazado de un gran socavón denominado La Sabina, de 591 metros, con el cual se atravesó la sierra de Santo Domingo, sobre la que ya hemos dicho está Filón Sur. Se ha censurado esta realización, extremo frecuente cuando una obra no tiene éxito, pero el proyecto de Deligny era lógico, ya que dicho afloramiento es muy llamativo y aquí se encontraban los mayores desniveles y, por tanto los parajes más favorables para explotar y desaguar por socavón.

Isidro Pinedo Vara. “Piritas de Huelva”, editorial Summa, Madrid 1963 (páginas 217-218)

--O--

    

No menos interesante es lo que escribe Checkland S. G., en su libro: “The mines of Tharsis. Roman, French and British enterprise in Spain”

Que Deligny, después de persuadir a su colega Eugene Duclerc para constituir la Compañía de minas de cobre de Huelva en 1855, tampoco consiguen el gran despegue minero de Tharsis, y es que, según el autor, ambos demostraron ser muy poco eficaces en sus cargos directivos: Duclerc como gerente y Deligny ingeniero de la Compañía. Lo que derivó, cuatro años más tarde, a hacerse cargo de la Sociedad Victor Mercier, quien acabó pactando con Charles Tennant en 1866. Por ahora no tenemos la traducción de la opinión que le mereció La Sabina.

--O--


 
Gérard Chastagnaret, profesor en la Universidad de Provenza y director de la Casa de Velázquez, en su libro: L`Espagne, puissance minière: dans: l`Europe du XIXe siècle, editado en Madrid, año 2000, nos relata en… Continuará

viernes, 26 de febrero de 2010

AUMENTA LA BLOGOSFERA. Espacio de Libertad, Diversidad, y Resistencia



Don Emilio Romero Macías, profesor en la Politécnica de Palos de la Frontera, en el área de Explotación de Minas, nos informa de la creación de un blog, http://garrat-patrimoniominero-industrial.blogspot.com/ el que desde aquí invitamos a visitar. Nos alegra doblemente. Primero porque seamos más los que estamos dando a conocer nuestro patrimonio, y segundo, porque D. Emilio haya incluido dos entradas relacionadas con Tharsis: “Filón Norte” y “La Sabina”, dos lugares cargados de historia y que en Tharsis conocemos bien. Estas entradas se completan con unas estupendas fotos.

Es conocido el problema que le generó a Deligny la Sabina, aunque parece ser que la construcción de esta galería no era asunto descabellado. Pero de este tema hablaremos la próxima semana, si encontramos la traducción que tenemos del pasaje de un libro, y que se encuentra en Internet.

También se puede consultar en su blog sobre el XI Congreso Internacional de Patrimonio Geológico y Minero a celebrar en Huelva para el mes de Noviembre. Entre las actividades de los asistentes a este Congreso está prevista una visita a Tharsis. Deseamos que desde el Ayuntamiento se hagan las gestiones necesarias para que estas personas que nos visiten puedan conocer todo nuestro rico patrimonio. Tiempo queda para acondicionar todo lo que se haya de acondicionar, y esperamos que D. Lorenzo ya esté sobre aviso.

En nuestra entrevista con el Delegado de Cultura, el pasado día 10, ya le explicamos la necesidad de arbitrar alguna medida para que nuestro patrimonio minero pueda ser visitado por colectivos o personas en circunstancias muy especiales. Ojala que entre el Delegado y D. Lorenzo busquen una solución que pensamos fácil y nada costosa.


P.D.

Hasta ayer no hemos podido acceder a vuestros comentarios para autorizar o no su publicación, por ello os pedimos disculpas, y nos comprometemos a sacar tiempo para cumplir con este menester, y que vuestras opiniones salgan, a ser posible, en el mismo día. De todas formas esta vez no habéis hecho muchos comentarios, solo uno con seudónimo y tres anónimos. Los anónimos, cómo ya habíamos anunciado, los enviamos a la papelera.
Pero como aquí aceptamos las sugerencias de quienes nos seguís:

“Les escribo para comentarles que aunque haya gente maleducada y grosera en el foro, eso desde mi punto de vista no es ápice para dejar de publicar los mensajes o post que son constructivos.


Veo mejor que se borren aquellos posts malsonantes y llenos de insultos, y que los demás queden como hasta ahora, con la libertad que dabais para poder ponernos en contacto y aportar ideas o comentarlas.”

También nos leeremos los anónimos antes de publicarlos. Resumiendo, aceptamos comentarios anónimos o con seudónimos.

viernes, 19 de febrero de 2010

TARSIS - THARSIS

El nombre de Tharsis no solo aparece en la bibliografía a partir de mediados del XIX, también durante el siglo XVII se mencionan a personas con este nombre, aunque sin h intercalada: Pablo Antonio Tarsis como Vicecónsul de Sicilia en Gandía; Fray Marcos de Tarsis;…… sobre que se mandase haber por presentada la renuncia hecha a favor de Su Majestad por Juan de Tarsis.

Aunque lo más probable es que estas referencias tengan su origen en episodios bíblicos, relacionarlos con el Tharsis actual requeriría investigaciones más complejas, sin garantías de conclusión alguna. Si las nuevas tecnologías han dado una posibilidad planetaria a la investigación, nuevos retos e interrogantes aparecen, y mas conciencia tenemos de lo mucho que queda por descubrir. A veces lo más fortuito nos resuelve una duda, o nos pone en camino de otra, no olvidemos el descubrimiento casual del topónimo Tarsis hecho por Deligny en 1853.

Viene esto a colación con las posibilidades que tenemos hoy día en transmitir y recibir información. Experiencia que, por estar al alcance de cualquiera, muchos de vosotros habréis experimentado. Por ejemplo, descubrir noticias curiosas, o trágicas; recogidas en letra impresa para que sobrevivan al paso del tiempo como estas:

-1915. En la colonia extranjera ha causado gran alarma la noticia del hundimiento en el canal de San Jorge por un sumergible alemán, del vapor Cairo, que se dirigía a Huelva desde Glasgow, conduciendo varios altos empleados de la Compañía minera Tharsis con sus familias, y un importante cargamento de maquinaria consignado a dicha empresa.


-1917. Un vecino de Tharsis, apellidado Gómez Márquez, elevó un Recurso al Supremo denunciando a la Compañía de Tharsis por la indemnización de un accidente de trabajo.


-1923. El Ayuntamiento de Villanueva de las Cruces solicitaba a la Compañía que facilitara a los vecinos de su pueblo el servicio de viajeros y mercancías.

Es mucha la información que aparece sobre Tharsis relacionada con la minería, más concretamente desde 1866, cuando la empresa dejó de ser francesa para pasar a manos británicas. Pero al igual que nosotros podemos consultar en la red todo lo que otras personas han dejado, lo que nosotros vamos dejando les puede servir a otros.

Y esto es lo que nos lleva ocurriendo a raíz de la información publicada en nuestra Web hace más de un año, que personas, u organismos, se dirigen a nosotros solicitándonos información sobre nuestro pasado histórico.

Últimamente hemos recibido una de esas peticiones que nos descubren alguna faceta más de la importancia que tuvo la Compañía de Tharsis.

Buenos días,


Les escribo como responsable de documentación de la Exposición 175 aniversario de Cajasol. En la investigación que estamos llevando a cabo sobre el origen de las cajas de ahorros en las provincias de Sevilla, Huelva y Cádiz (territorios vinculados a la entidad), hemos encontrado que la Compañía minera de Tharsis ya tenía una "caja de ahorros" propia documentada en los archivos de la Compañía (según reportaje de ABC de 29 de enero de 1933) anteriormente a que se creara la Caja de Ahorros de Huelva.


Nos parece un documento de excepcional interés, ya que avala nuestra teoría de que las cajas de ahorros vienen auspiciadas por las influencias británicas asentadas en Andalucía desde el siglo XIX. Y en este caso, Tharsis sería, junto a Jerez de la Frontera, uno de los pioneros en poner en marcha una institución de estas características, basadas en el carácter cooperativista que tenían en un origen.


Estaría muy agradecida si me pudieran facilitar un número de teléfono o una persona de contacto con la que comunicarme para, a ser posible, consultar los archivos de la Compañía, ya que en caso de estar de acuerdo el propietario, nos gustaría mostrar en la Exposición algunos de esos documentos.


Quedo a la espera de su respuesta. Agradeciendo su colaboración de antemano, les envío un cordial saludo.


No es que nos cogiera por sorpresa esta labor llevada a cabo por la Compañía de Tharsis, pues ya conocemos cómo las empresas mineras pusieron en marcha muchos servicios y actividades para obreros y familiares a su cargo. Esta labor social no solo se realizó en las empresas mineras de la provincia, también en el vecino Portugal otras compañías mineras adoptaron similares comportamientos a la de Tharsis.

Nos decía esta persona de poder consultar en los archivos de la Compañía, y como ustedes ya saben la actitud del alcalde para facilitar esta tarea, le hemos contestado que se dirija a D. Lorenzo, deseándole más suerte que a nosotros. También le hemos dirigido a nuestra página, donde puede consultar el inventario del archivo, para anotar los legajos donde pudiera encontrarse alguna información y que el alcalde le autorice.

Por nuestra parte seguimos descubriendo noticias, acontecimientos, que encadenan una sucesión de pequeñas historias que forman parte de la otra mayor, que arranca en 1853.


P.D.

Esta visto que algunos energúmenos siguen con los insultos. Por más que nos esforcemos para que en este foro de encuentro pueda participar todo el que quiera, sin requisitos previos. Desprecian cualquier debate, solo saben insultar. Con lo fácil que es rebatir un argumento con otro, o simplemente opinar. Cada uno expone sus comentarios como mejor pueda, que aquí los hemos respetado todos.

A partir de esta entrada hemos tomado la decisión de activar la moderación de comentarios. Si era esto lo que algún indeseable que entra aquí a insultar pretendía, ya lo ha conseguido.

Sólo ponemos una condición para publicar los comentarios. Que aparezcan con un seudónimo. Esto creo que lo cumplís la mayoría de vosotros, que lleváis ya un tiempo participando. Pero avisamos, todo comentario anónimo, por muy extenso y elaborado que lo hayáis escrito, no nos molestamos en leer, irá directamente a la papelera.